Las Vainas de guisantes
Puré de vainas de guisantes (para 2 a 3 personas)
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Ingredientes
500 g de vainas de guisantes bien frescas (a ser posible, no fibrosas)
1 patata mediana (para ligar el puré)
1 cebolla o 1 chalota
1 diente de ajo
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de zumo de limón
1 pizca de comino o de nuez moscada (opcional)
Sal y pimienta al gusto
Un poco de agua o de leche vegetal para ajustar la textura
Receta
Preparar las vainas
- Lavar las vainas de guisantes.
- Quitar los hilos si están un poco duras o fibrosas (opcional, pero recomendable para una textura más fina).
- Cortarlas en trozos grandes.
Cocción
- Rehogar la cebolla picada en el aceite de oliva con el ajo.
- Añadir la patata pelada y cortada en trozos y, después, las vainas.
- Cubrir con agua a ras, salpimentar.
- Dejar cocer a fuego medio durante 20-25 minutos, hasta que las vainas y la patata estén bien tiernas.
Triturar
- Escurrir (reservando un poco del agua de cocción) y triturar finamente con una batidora de mano o de vaso.
- Añadir un chorrito de aceite de oliva, el zumo de limón, las especias y un poco de agua de cocción o de leche vegetal para obtener una textura untuosa.
Acabado
- Probar y rectificar de sazón.
- Para una textura aún más fina, puede pasar el puré por un tamiz o un chino.
Trucos
Para una versión más golosa, añada una cucharada de crema de anacardos o de tahini.
Este puré también puede servir de crema para untar frío con un chorrito de limón y un poco de menta fresca.
Acompaña muy bien un tofu a la plancha o unas tortitas de cereales.
Maridajes de platos y vinos
1. Un blanco seco y fresco
Sauvignon blanco (p. ej.: Sancerre, Touraine, Coteaux du Giennois)
→ Aromas de cítricos, boj, grosella verde… perfectos para subrayar la frescura vegetal de las vainas.Gascuña blanco (variedad colombard o ugni blanc)
→ Sencillo, afrutado, vivo, perfecto para un maridaje accesible y ligero.
2. Un vino blanco con algo más de redondez
Chenin blanco (p. ej.: Vouvray seco, Saumur blanco)
→ Para jugar con el dulzor del puré sin perder una tensión mineral.Vermentino (p. ej.: Córcega, Languedoc, Cerdeña)
→ Bonito perfil aromático, floral y herbáceo, muy agradable con la textura untuosa del puré.
3. Opción natural o biodinámica
Un vino blanco natural (variedad local tipo grenache blanc, clairette, aligoté…) con pocos sulfitos, ligeramente oxidativo o, al contrario, muy vivo.
→ Maridaje de vegetales y vino vivo muy de moda, para una experiencia gustativa en bruto y auténtica.
4. Para servir frío (tipo crema para untar)
Un rosado muy pálido (p. ej.: Côtes-de-Provence, Bandol rosado joven)
→ Ideal como aperitivo con un puré fresco a la menta o al limón.Un pét-nat blanco o rosado
→ Para un maridaje funky, con una burbuja ligera y una bonita viveza.