Descripción
Este vino pone en valor un terruño excepcional de Saint Lambert du Lattay: Les Bonnes Blanches. Este terruño, reconocido desde la Edad Media, está en vías de convertirse en un cru del Anjou Blanc.
Es una terraza aluvial compuesta por una capa de arcilla y cuarzo que descansa sobre un zócalo de esquisto. Las arcillas actúan como una esponja y amortiguan tanto la falta como el exceso de agua. Así, la vid disfruta de un aporte hídrico moderado pero continuo, una de las principales características de los grandes terruños.
Es un terruño frío, orientado al norte, que da lugar a maduraciones lentas, tardías pero completas, fuente de un equilibrio que une potencia y frescura.
La uva, vendimiada y seleccionada a mano, está concentrada y conserva una bonita acidez. Esta estructura sostendrá el vino a lo largo del tiempo y contribuirá a la expresión única de un terruño único.
Una maceración de 12 h antes del prensado, la separación de las prensadas y fermentaciones sin aditivos con levaduras autóctonas son
las principales características de nuestro proceso de vinificación.
Después criamos este vino en grandes ánforas de gres durante 12 meses. El gres, un material muy ligeramente poroso, aporta al vino pequeñas cantidades de oxígeno a la vez que limita la sedimentación completa de las lías. Este aporte lento y moderado, unido al contacto con las lías, permite al vino afinar su estructura y desarrollar un buqué intenso y complejo.
Variedad: 100 % Chenin
Suelo: arcillas y cuarzo sobre esquisto
Edad de las cepas: 45 años
Cultivo: poda en guyot simple, desyemado y deshojado en primavera. Labranza del suelo y del intercepas en todas las hileras. Esta labranza favorece el enraizamiento profundo de la vid, que así resiste aún mejor los excesos y la falta de agua.
Cata: color amarillo con reflejos anaranjados. Nariz potente, mineral, piel de naranja, hueso de fruta. Boca densa, dinámica, intensa. Final largo y suave.






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